MIEDO, NUESTRO PEOR Y SILENCIOSO ENEMIGO

El miedo es una reacción física y mental ante una situación que interpretamos como peligrosa. El cerebro se paraliza, regresando a la reacción de “pelear o huir”.

Es una emoción de alerta y protección ante situaciones de peligro real, cuando este no lo es, se convierte en algo patológico, y mientras menos lo enfrentamos más crece, pudiendo limitarnos en nuestra vida diaria y bloquearnos al punto de no ser capaces de reaccionar ante una situación de emergencia real.

Existe miedo real cuando su dimensión está en correspondencia con la dimensión de la amenaza. Existe miedo neurótico cuando la intensidad del ataque de miedo no tiene ninguna relación con el peligro. Ambos, miedo real y miedo neurótico, fueron términos definidos por Sigmund Freud en su teoría del miedo. En la actualidad existen dos conceptos diferentes sobre el miedo, que corresponden a las dos grandes teorías psicológicas que tenemos: el conductismo y la psicología profunda. Según el pensamiento conductista el miedo es algo aprendido. En el modelo de la psicología profunda el miedo existente corresponde a un conflicto básico inconsciente y no resuelto, al que hace referencia.

Wikipedia.

Los miedos más comunes son:

  • Miedo a hablar en público
  • Miedo a fenómenos naturales
  • Miedo a la soledad
  • Miedo a la muerte
  • Miedo a ciertos animales
  • Miedo a la oscuridad 
  • Miedo a las alturas
  • Miedo a la autoridad
  • Miedo al cambio
  • Miedo a no tener el control de las cosas
  • Miedo al fracaso
  • Miedo a la pobreza
  • Miedo al desamor
  • Miedo a ser robado
  • Miedo a volar en avión
  • Miedo a lo desconocido
  • Miedo a lo nuevo
  • Miedo a expresar sentimientos
  • Miedo al ridículo
  • Miedo al rechazo
  • Miedo a la crítica 
  • Miedo a ser diferente, a no encajar
  • Etc, etc, etc.

Si observamos esta lista, podemos darnos cuenta que nos pasamos la vida limitados por diversos miedos. Ellos nos impiden tomar riesgos, alejándonos de las oportunidades cuando se nos presentan. Tenemos tanto miedo al fracaso que preferimos no arriesgarnos.

EL MIEDO LIMITA NUESTROS SUEÑOS

Todas, sin excepción, sentimos algún tipo de miedo, y estos, en ciertas etapas de la vida, nos impiden avanzar hacia nuestro desarrollo personal. Nos acomodamos en nuestra zona de confort, aún cuando ella no nos hace felices del todo, es el lugar en que nos sentimos seguras, ya que ante la sola idea de hacer algún cambio los temores aparecen.

En momentos en que nos sentimos estancados resulta vital preguntarnos: ¿qué nos está impidiendo avanzar?, ¿porqué no arriesgarnos por aquello que anhelamos?, ¿porqué nos dejamos influenciar por las opiniones de los demás?, ¿cuándo dejamos de ser protagonistas de nuestras vidas y pasamos a ser meros observadores?…

Con seguridad descubriremos que algún miedo nos está paralizando.

Los miedos pueden ser consecuencia de padres sobre protectores, exigentes, muy permisivos o ausentes, una experiencia traumática, el desamor, la muerte de alguien querido, el abandono o una traición, sólo por mencionar algunas.

COMIENZA A IDENTIFICAR TUS MIEDOS

Superar el miedo es una habilidad que todos podemos aprender y la única forma de superarlo es enfrentándolo.

Cuando huyes, no sólo vas en contra de ellos, sino de ti misma, provocando estrés, ansiedad, enfermedades e insatisfacción ante la vida.

¡Comencemos!

Busca un momento de tranquilidad, donde puedas ser sincera contigo misma y hazte la mayor cantidad de preguntas y respuestas que puedas.

Haz memoria de las veces que te has visto en una situación en que tenías muchas ganas de hacer algo y no fuiste capaz de lograrlo, o de algo que sueñas con hacer, pero te parece imposible o muy difícil de alcanzar.

  • ¿cómo te sentiste o te sientes al respecto?
  • ¿qué te impedía o impide conseguir lo que deseas?
  • ¿qué miedos identificas?
  • ¿Qué piensas que puede pasar si te atreves a intentarlo?
  • ¿Estás escuchando tus deseos o los estás ignorando?
  • ¿A los demás no les parece bien lo que tú sueñas con hacer?
  • ¿Sientes que no logras avanzar en tu vida?
  • ¿Cómo cambiaría tu vida si lo afrontarás?

Intenta recordar tantas situaciones como te sea posible, así podrás identificar un comportamiento repetitivo (patrón) que te ayudará a identificar de dónde provienen tus miedos.

MODIFICANDO LOS PATRONES

Cuando somos pequeñas el miedo nos protege, pero cuando somos adultas si este nos paraliza, angustia o impide avanzar en la vida, es tiempo de superarlos. 

Cuando logramos identificar el origen de nuestros miedos, estamos frente a la posibilidad de confrontarlos, lo que no sólo nos permitirá avanzar en nuestros proyectos y sueños, sino que también nuestra seguridad y autoestima se verán beneficiadas.

Dale la bienvenida al miedo, míralo como una oportunidad de crecimiento y de expandir tus oportunidades. Toma la decisión de cambiar y simplemente confía en ti.

  • No te identifiques con tus temores y convéncete a ti misma de que NO ERES TUS MIEDOS.
  • Date cuenta que los miedos son sólo erróneos patrones mentales, que puedes reemplazarlos con nuevos pensamientos e ideas.
  • La palabra es poderosa, convéncete de tu valentía, seguridad y autoestima.
  • Auto motívate cuantas veces sea necesario.
  • Proponte pequeños desafíos a tu medida, desafíos que podrán ser difíciles, sin embargo podrías cumplir.
  • Los miedos están sólo en tu mente, pensamos que otros perciben lo que nos sucede, cuando la mayoría de las veces sólo nosotras somos quienes percibimos eso. Actúa con seguridad, camina con seguridad, habla con seguridad, da pasos con seguridad.
  • Cada vez que te des cuenta de tus miedos, no te paralices, ellos están sólo en tu mente. Continúa aunque el miedo este presente, si realizas lo que antes te era imposible, lo has logrado, y verás como poco a poco ellos comienzan a desaparecer.
  • Tus miedos se transformarán en confianza y seguridad y ellos ya no dominarán tu vida.
  • Cuando te alejas de lo que te produce el miedo, este se hace cada vez más grande y real, no dejes que te controle y comienza a contrólalo tú a él.

No enfrentar nuestros miedos nos produce ansiedad, insomnio, tristeza, angustia, insatisfacción y en consecuencia infelicidad.

Pregúntate hace cuánto tiempo sueñas con hacer un nuevo proyecto, cambiar de trabajo, de ciudad, terminar una relación que no te hace bien o tal vez ampliar tu red de amigos.

El primer paso para superar nuestros temores es aprender a identificarlos, sólo así podremos comenzar a enfrentarlos y con el tiempo a extirparlos de nuestra vida. No dejes que tus miedos te estanquen y comienza a abrirle la puerta a la realización personal.

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